5 consejos para perder el miedo al dentista

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5 consejos para perder el miedo al dentista
  1. Confía en tu dentistaSometerse a una cirugía maxilofacial en Cádiz o acudir a una cita con el dentista son situaciones que pueden crear cierto miedo a muchas personas. Si sufrieras en este tipo de situaciones, hay consejos que puedes seguir para hacer más llevadera tu visita. El primero es encontrar un profesional que te genere confianza, con el que puedas hablar, exponerle tus miedos y que te explique paso a paso el procedimiento a seguir. Cuanta más información tengas, menos miedo tendrás.
  2. Conoce la clínicaEl miedo es una reacción provocada, normalmente, por el desconocimiento. Se trata de un sentimiento que aparece en muchas ocasiones en las primeras veces que nos ocurre algo. Por eso, sería recomendable que te acercaras hasta la consulta de tu dentista para conocerla y familiarizarte con ella. Incluso podrías aprovechar para conocer a tu odontólogo y que supiera, previamente, de tu caso. Será una manera de relajar mucho la cita posterior.
  3. Primera citaPuedes confiar en Astar Dent. Te atenderemos de la manera más profesional y cercana para que no te sientas incómodo en ningún momento. Si ya estás listo para pedir una cita, trata de que ésta sea en las primeras horas de la mañana. No te asegurará nada, pero te dará menos tiempo para arrepentirte. Además, debes de tener en cuenta que las primeras visitas a un especialista suelen ser trámites como revisiones o limpiezas.
  4. Acude acompañadoSi sufres cierto miedo a la cirugía maxilofacial en Cádiz o a acudir a la visita de un odontólogo, una buena opción puede ser acudir acompañado de tu pareja, de un familiar o de un amigo. Alguien que conozca tu problema y que te pueda ayudar a mantener la calma. Es importante que no te dé vergüenza hacerlo o pedirlo. Tu caso no es único y a tu dentista no le importará que lleves compañía si así vas a conseguir estar mucho más calmado.
  5. Realiza paradasSi has hablado con tu médico y le has explicado el miedo que sufres, es muy recomendable que acuerdes con él alguna especie de señal para interrumpir el tratamiento. Será una manera muy sencilla de que controles tus sentimientos y no caigas en el pánico. Estos pequeños parones te permitirán tomarte un respiro y relajarte durante unos instantes antes de finalizar la sesión.